Esta investigación evalúa el impacto de estrategias de mejoramiento sobre el desempeño térmico y energético de viviendas existentes, mediante simulación energética, considerando escenarios de CC A2 y B1 para 2050 en Montevideo-Uruguay.

Se considera una vivienda social característica del parque habitacional. Se aplican estrategias pasivas considerado niveles de referencia de normativas en clima similar. Se evalúan los resultados bajo el modelo de confort adaptativo aplicado a cada escenario climático (ASHRAE 55:2017) y la demanda de energía para climatización (EN 16798).

La metodología presentada permite evaluar casos comparativamente entre ambos indicadores y considerar la variación en el desempeño por CC, para orientar en niveles de desempeño alcanzables mediante mejoras energéticas aplicadas a viviendas existentes.

El proyecto Parque Anfibio se concibe como mejora y rehabilitación del parque existente sobre el Arroyo San Carlos, en la ciudad del mismo nombre del Departamento de Maldonado, en diálogo con las fluctuaciones del agua propias de la zona y a los ecosistemas asociados.

La propuesta consiste en combinar varias estrategias que atienden a las diferentes necesidades, desde la infraestructura y soportes necesarios para las diversas actividades como para potenciar las características naturales del lugar en los diferentes estadios del arroyo. Se busca convertir la condición de inundabilidad del parque y su connotación negativa en el motor central del proyecto, logrando de esta manera un fuerte elemento de identidad.

El proyecto se estructura en dos situaciones que se reconocen como primordiales a partir del estudio del paraje: una trama estructuradora y soportes anfibios. En ellos reconocemos diferentes estados que permiten generar diversas circunstancias a medida que acompañan las variaciones del arroyo a lo largo del año. Nos propusimos intervenir con elementos que nos permitieran flexibilidad y adaptabilidad en el espacio: una pasarela de madera o cinta de Moebius (con sus características de no orientable, de una cara y un borde) ondulando en el terreno con variaciones de espesores y alturas, potenciando la interacción directa entre la ciudad, el parque y el agua; y la incorporación de mobiliario distribuido de manera “puntual “en la superficie reconocida como lugar para el esparcimiento de las personas a nivel terrestre, el registro y la creación de recorridos lineales que permiten pasear por el parque , así como la contención o no de algunas actividades grupales.

Estos elementos nos permitieron acreditar las pre-existencias, las fluctuaciones del arroyo, la topografía, la vegetación y crear un proyecto que habilita nuevas posibilidades reconociendo los estados temporales del sitio.

La estación central General Artigas fue inaugurada el 23 de junio de 1897, siendo librada al público el 15 de julio de ese año. La misma considerada monumento histórico fue la estación más importante del país con un total de 38755 metros cuadrados ofreciéndole al pueblo uruguayo un sistema de transporte rápido, innovador tanto para viajes turísticos y/o transporte de mercadería a lo largo del país.

Desde el año 2003 la estación permanece abandonada junto con su predio adyacente, generando un área importante en desuso dentro de la trama urbana , dando lugar a una zona con índices bajos de permeabilidad con respecto a la rambla Sud América.

Este sitio actualmente se encuentra latente con un alto valor patrimonial para nuestro país, teniendo el potencial de transformarse en un parque cultural público que amalgame los distintos estratos urbanos, revalorice sus elementos patrimoniales y le provea al ciudadano un lugar para desarrollar una amplia gama de actividades tanto culturales como recreativas.

Se proyecta un parque público de carácter lineal en el actual predio abandonado, abarcando además el área interior de la nave principal. Parque que se caracteriza por poner en valor la arquitectura presente, hay una transformación de la infraestructura industrial en un espacio
público de carácter cultural y patrimonial.

Se considera la implementación de vegetación predominantemente nativa como el principal y más fuerte elemento compositivo, la misma simula la vegetación propia de nuestro país. Un espacio que busca reactivar la zona de La Aguada en cuanto a flujo de peatones y espacio
público en conjunto con la bahía de Montevideo.

El paisaje uruguayo ha ido mutando a lo largo del tiempo debido al desarrollo y avance de la ciudad y la tecnología, este proyecto busca en las raíces, recordar nuestro “viejo país” de la mano del ferrocarril.

La idea fuerte del proyecto es generar una conexión entre la cuidad y el parque natural del arroyo, por medio de una cinta sinusoidal, esta nos permite realizar el recorrido tanto por dentro como por encima de los arboles y el arroyo. Se trazaron directrices desde las calles del entramado de la ciudad y donde se intersectan con la cinta ahí se generaban las actividades. Este recorrido lo que busca es generar distintas atmósferas y sensaciones en los visitantes ya que en momentos podemos estar adentro del monte o por encima del mismo. Hubo un estudio de la cinta para no interferir en el ecosistema evitando la extracción de arboles y remodelar lo mínimo posible el terreno natural ya que vimos necesario la conservación del espacio natural al cual nos estábamos enfrentando.

Se investiga un nuevo vínculo de la ciudad con la naturaleza y sus aguas urbanas. La recuperación y apropiación por parte de la ciudad de los humedales del arroyo Pantanoso en su cuenca baja, asociado a un nuevo enfoque de viviendas sociales con acento en la sostenibilidad ambiental.

A partir del Plan Parcial Chacarita, actualmente en elaboración en la Intendencia de Montevideo, se realiza esta propuesta que pone un énfasis especial en la sostenibilidad, el reciclaje, el empleo y la transformación del sitio de disposición final de residuos, la “usina5”.

Las centralidades propuestas en Plan Chacarita se potencian, se identifican otras y se convierten en nodos ambientales y culturales. La Usina 5 participa de este sistema y se transforma en un parque.

Nuestros montes nativos, son elementos imprescindibles al momento de ilustrar la cultura, historia y relación con el ambiente de los uruguayos. Éstos son elementos que nos identifican como territorio real e imaginario, como país. Participan en la regulación y conservación de varios recursos, aunque con la depredación causada por el hombre han perdido muchos de sus beneficios. Es por ellos que consideramos los frutos nativos tan importantes y una fuente de inspiración proyectual.

Se pretende volver a nuestras raíces, fomentar la conservación de la flora autóctona y re-adaptar el paladar del uruguayo contemporáneo. Se propone un edificio que se relaciona con el medio fundamentalmente a través de las visuales, con un programa que busca la inmersión y redescubrimiento de lo que es nuestro, de los montes nativos y sus frutos. El edificio consiste en un complejo con alojamiento y restaurante así como con talleres, sala de conferencias y zona de producción.