La investigación tiene como objetivo alentar la protección de los recursos naturales, analizando el fenómeno de las Comunidades Sostenibles como una propuesta para enfrentar la crisis ecológica consecuencia del modelo productivo actual. Se analizan las prácticas empleadas en el manejo territorial para que este no pierda sus características ecosistémicas significativas, valorando especialmente su potencial para revertir el deterioro ambiental. Y las condiciones que permiten a las comunidades ser autosuficientes en materia alimenticia, constructiva y energética. Se analizan los territorios gestionados verificando su compatibilidad con los objetivos de las Áreas Protegidas con Recursos Manejados del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) de Uruguay.

Como resultado se establece la posibilidad de incorporar un nuevo modelo para la protección del suelo rural, organizado a través de comunidades sostenibles que expanda territorialmente las áreas protegidas; y también la potencialidad de estos emplazamientos para ingresar al sistema de protección territorial.

Se aborda un conflicto entre desarrollo urbano turístico y biodiversidad en la costa de Rocha, dado en la ocupación en suelos rurales por urbanizaciones privadas (Plan Local de OT, Gob. Departamental) en un sector excepcional ubicado entre dos Áreas Protegidas (Dinama, Gob. Central).

El objetivo general refirió a construir una metodología soporte capaz de identificar posibles modelos urbano-turísticos y evaluar su aptitud ambiental, minimizando impactos en paisaje y sistema natural, promoviendo el desarrollo socioeconómico.

Se concretó en tres pasos: Identificación de zonas aptas; Identificación e implantación de propuestas urbano-turísticos; Evaluación ambiental, contemplando impactos sobre lo natural, social, económico y paisajístico en un modelo mutiatributo.

La metodología permite sustituir elecciones intuitivas por justificadas siendo especialmente favorable en procesos de gobernanza.

Los resultados obtenidos determinan una necesaria profundización y utilización de la herramienta en este caso.

Propuesta para un equipamiento edilicio en el área protegida Cerro Verde, en Rocha.

El proyecto, compuesto por un anillo ocupable de madera con diversos programas (servicios higiénicos, cocina, alojamiento, etc.) y un parque de infraestructuras que concentra los sistemas imprescindibles para su funcionamiento (tratamiento de aguas servidas, energéticos, telecomunicaciones, etc.), funciona como un portal de acceso a las áreas costeras de alta naturalidad, proponiendo un enfoque donde la sostenibilidad ambiental es un recurso didáctico y educativo, una investigación tecnológica, una oportunidad para la autosuficiencia de recursos y una declaración estética en el paisaje.

Lacunario es un edificio-objeto, la invención de una isla territorio en un área protegida de alta pristinidad.

La arquitectura se suma a la levedad cinética de la laguna con un translúcido pelaje de barras que se deforman siguiendo el viento, como artificiales juncos peinados por la brisa, transformando el tiempo lacustre en objeto.

Esta piel de jabalinas oficia de parasoles que arrojan sus ondulantes sombras al interior, al mismo tiempo absorben la energía cinética del viento para transformarla en la fuente de electricidad para los distintos locales, volviéndolo autosuficiente. Su luz es tenue en la noche flotando sobre la laguna, mientras que por las mañanas la niebla lo esconderá para ir revelando de a poco sus brillos metálicos.

Lacunario no se interpone a la laguna, se construye con su agua y vegetación, muta con sus vientos y brumas y late con sus ciclos naturales, deviniendo en máquina lacustre, trasformando la arquitectura en una ensoñación, una ilusión de la naturaleza.

Proyecto realizado en el segundo semestre de 2018 en el curso de Proyecto Tema Específico Arquitectura del Paisaje del taller Articardi, cuya propuesta era proyectar desde el paisaje, abordando las problemáticas del espacio público. En particular se promovió la actuación en territorios fluviales de interfaz agua- ciudad, en San Carlos, Maldonado, Uruguay.

La temática implicaba comprender la complejidad del paisaje, su multidimensionalidad, continuidad y multiescalaridad; y abordar la problemática mediante el reconocimiento de los elementos que componen lo público en un espacio urbano particular con condición híbrida del paisaje donde el agua es el principal actor.

Nuestra propuesta se centra en una investigación de las características locales del territorio y su variabilidad espacio- temporal, de las cuales se pudo desarrollar un proyecto que contemplara la adaptación del entorno y los usuarios a tales condicionantes del paisaje.

Como idea principal se trata el concepto de “flotar”, como catalizador de ideas para la adaptabilidad del paisaje. De este concepto deriva el elemento primario de “burbuja” como recurso capaz de responder a los objetivos planteados, y como elemento secundarios, “cintas” que actúan como elementos conectores entre las burbujas.

Se plantean diferentes formas de flotar dentro del paseo urbano, mediante dispositivos que llamamos burbujas temáticas, las cuales se verán diferenciadas por su estrato (terrestres, acuáticas, aéreas), su capacidad de adaptación o no de la variantes fluviales, sus actividades, su temporalidad (épocas calurosas, frías), y según otras variantes de las características físicas del terreno ( por ejemplo, la vegetación).

Como segundo elemento antes mencionado se encuentran las cintas, como dispositivos conectores de burbujas, lo que permiten una mayor comunicación y conectividad entre el paisaje y el entorno urbano, así como del usuario y el entorno natural.

La cinta comprende las vías de circulación de flujo y actividades de carácter dinámico. Se caracterizan por su fluidez, forma orgánica y capacidad de interconexión de las burbujas adaptandose a los diferentes estratos en los que se encuentran.

El presente trabajo además de la reflexión sobre la situación actual de los ecosistemas asociados a cursos de agua dentro del ámbito urbano y los impactos negativos de degradación en que hoy se insertan, busca a través del diseño de paisaje, como herramienta fundamental para la intervención urbana, la forma en que se pueden revertir ciertos procesos y aspectos negativos que este tipo de situación genera en el entorno y las personas que habitan en él.

El proyecto Parque Anfibio se concibe como mejora y rehabilitación del parque existente sobre el Arroyo San Carlos, en la ciudad del mismo nombre del Departamento de Maldonado, en diálogo con las fluctuaciones del agua propias de la zona y a los ecosistemas asociados.

La propuesta consiste en combinar varias estrategias que atienden a las diferentes necesidades, desde la infraestructura y soportes necesarios para las diversas actividades como para potenciar las características naturales del lugar en los diferentes estadios del arroyo. Se busca convertir la condición de inundabilidad del parque y su connotación negativa en el motor central del proyecto, logrando de esta manera un fuerte elemento de identidad.

El proyecto se estructura en dos situaciones que se reconocen como primordiales a partir del estudio del paraje: una trama estructuradora y soportes anfibios. En ellos reconocemos diferentes estados que permiten generar diversas circunstancias a medida que acompañan las variaciones del arroyo a lo largo del año. Nos propusimos intervenir con elementos que nos permitieran flexibilidad y adaptabilidad en el espacio: una pasarela de madera o cinta de Moebius (con sus características de no orientable, de una cara y un borde) ondulando en el terreno con variaciones de espesores y alturas, potenciando la interacción directa entre la ciudad, el parque y el agua; y la incorporación de mobiliario distribuido de manera “puntual “en la superficie reconocida como lugar para el esparcimiento de las personas a nivel terrestre, el registro y la creación de recorridos lineales que permiten pasear por el parque , así como la contención o no de algunas actividades grupales.

Estos elementos nos permitieron acreditar las pre-existencias, las fluctuaciones del arroyo, la topografía, la vegetación y crear un proyecto que habilita nuevas posibilidades reconociendo los estados temporales del sitio.

La estación central General Artigas fue inaugurada el 23 de junio de 1897, siendo librada al público el 15 de julio de ese año. La misma considerada monumento histórico fue la estación más importante del país con un total de 38755 metros cuadrados ofreciéndole al pueblo uruguayo un sistema de transporte rápido, innovador tanto para viajes turísticos y/o transporte de mercadería a lo largo del país.

Desde el año 2003 la estación permanece abandonada junto con su predio adyacente, generando un área importante en desuso dentro de la trama urbana , dando lugar a una zona con índices bajos de permeabilidad con respecto a la rambla Sud América.

Este sitio actualmente se encuentra latente con un alto valor patrimonial para nuestro país, teniendo el potencial de transformarse en un parque cultural público que amalgame los distintos estratos urbanos, revalorice sus elementos patrimoniales y le provea al ciudadano un lugar para desarrollar una amplia gama de actividades tanto culturales como recreativas.

Se proyecta un parque público de carácter lineal en el actual predio abandonado, abarcando además el área interior de la nave principal. Parque que se caracteriza por poner en valor la arquitectura presente, hay una transformación de la infraestructura industrial en un espacio
público de carácter cultural y patrimonial.

Se considera la implementación de vegetación predominantemente nativa como el principal y más fuerte elemento compositivo, la misma simula la vegetación propia de nuestro país. Un espacio que busca reactivar la zona de La Aguada en cuanto a flujo de peatones y espacio
público en conjunto con la bahía de Montevideo.

El paisaje uruguayo ha ido mutando a lo largo del tiempo debido al desarrollo y avance de la ciudad y la tecnología, este proyecto busca en las raíces, recordar nuestro “viejo país” de la mano del ferrocarril.

La idea fuerte del proyecto es generar una conexión entre la cuidad y el parque natural del arroyo, por medio de una cinta sinusoidal, esta nos permite realizar el recorrido tanto por dentro como por encima de los arboles y el arroyo. Se trazaron directrices desde las calles del entramado de la ciudad y donde se intersectan con la cinta ahí se generaban las actividades. Este recorrido lo que busca es generar distintas atmósferas y sensaciones en los visitantes ya que en momentos podemos estar adentro del monte o por encima del mismo. Hubo un estudio de la cinta para no interferir en el ecosistema evitando la extracción de arboles y remodelar lo mínimo posible el terreno natural ya que vimos necesario la conservación del espacio natural al cual nos estábamos enfrentando.